Enciclopedias

Enciclopedias

Enciclopedia

Una enciclopedia (en griego: ἐνκύκλιos παιδεία [enkyklios paideia], ‘círculo de la instrucción; educación redonda’)?1 2 es una obra de referencia que busca compendiar el conocimiento. La enciclopedia reúne conocimientos casi siempre de forma alfabética o temática con pretensión objetiva y universal, porque si los contuviera de forma especializada y monotemática sería considerada un género distinto de obras: un tratado, y si lo hiciera de forma subjetiva, dispersa, parcial, exploratoria y asistemática sería considerada también otro género distinto: un ensayo.

Las enciclopedias han dispensado un importante servicio a la cultura moderna permitiendo hallar en todas las épocas y con facilidad los conocimientos esenciales para cualquier orden de actividad.3 4

La noción más moderna de enciclopedia de propósito general y de amplia distribución data de la época de Ephraim Chambers y su Cyclopaedia (1728). Luego le sucederían Denis Diderot y los enciclopedistas del siglo XVIII que se inspiraron en la Cyclopaedia de Chambers creando el mayor hito del periodo de la Ilustración del siglo XVIII: la Encyclopédie (1751–1772), compilada por un grupo de escritores y hombres de ciencia franceses. De manera plenamente consciente, estos hombres estaban dando la espalda tanto a la religión como a la metafísica como fuentes de conocimiento, viendo en la ciencia pura una nueva fuerza motriz intelectual según la ideología materialista y laicista propia de la clase media o burguesía entonces en auge. Reunieron en una vasta obra todos los conocimientos científicos de la época, no como un mero registro alfabético, sino como un relato del modo científico de enfrentarse al mundo.

Estos escritores esperaban forjar un poderoso instrumento para luchar contra el oscurantismo de las autoridades políticas y religiosas. La mayoría de las figuras culturales y científicas de la época colaboraron en esa empresa, destacando D’Alembert, Diderot y Voltaire.

Historia Orígenes

En Sumeria, durante el cuarto milenio antes de Cristo, se redactó un glosario temático o por temas como un primer intento de ordenar o catalogar el conocimiento del mundo y 600 años después se registra un intento similar en Ebla siguiendo un orden convencional de signos; estos primeros intentos se denominan listas lexicales.

En el Egipto antiguo se encuentran igualmente unas listas temáticas que se pueden considerar como protoenciclopedias. La Onomástica del Ramesseum, redactada hacia el 1750 a. C. es una lista de palabras agrupadas por categorías. Otra obra del mismo género, pero mucho más desarrollada, es la Onomástica de Amenofis, realizada hacia el 1100. Cuenta con 610 elementos organizados de modo temático y, según el antropólogo Jack Goody, contendría más de 2000 informaciones distintas con la ambición de crear «un catálogo sistemático del universo». Este lejano ancestro del diccionario enciclopédico tendría el cometido «no de enseñar a escribir a los niños, sino de proponer un programa de instrucción de la humanidad fundado sobre la organización del mundo».

El filósofo griego Platón (428–348 a. C.) realizó un resumen de los conocimientos de su época en uno de sus diálogos, el Timeo: Astronomía, Cosmogonía, Física y Medicina. Esta obra puede ser considerada una “enciclopedia metódica”. Su discípulo Aristóteles (384–322) produjo una larga cantidad de tratados sobre gran variedad de temas con un espíritu verdaderamente enciclopédico y sin equivalentes en el mundo antiguo (Poética, Retórica, Lógica, Política, Física, Psicología, Biología, Ética…). Sin embargo, sus esfuerzos no fueron difundidos sino 275 años después de su fallecimiento, hacia el año 50 a. C.: «La perdida o alteración parcial de este enorme corpus, enciclopédico en el sentido más puro del término, y su recuperación progresiva gracias en primer lugar al Islam, influyó sobre la historia de las enciclopedias en Occidente durante dos milenios». Se perdió prácticamente toda la obra de escritores enciclopédicos como Demócrito y Posidonio.

Entre los romanos el primero en intentar compendiar el saber antiguo fue Varrón (116–27 a. C.), cuyas Antiquitatum rerum humanarum et divinarum libri XLI no han perdurado sino como fragmentos y extractos en otros autores y enciclopedistas posteriores. Para este autor el camino al saber era la etimología, como lo fue para el muy posterior visigodo san Isidoro, probablemente el último en servirse de esta perdida obra de Varrón para su propia enciclopedia, las Etimologías. Para Varrón el término verbum (« palabra») venía de veritas (« verdad»), lo que legitimaba ese procedimiento. Compuesta esta obra de 41 libros, 25 estaban consagrados a los asuntos humanos y el resto a los divinos de los dioses paganos. Esta obra, desaparecida, dejó sin embargo mucho conocimiento a través de sus citas y diversas refundiciones medievales.

Hacia el comienzo del primer siglo de nuestra era, Aulo Cornelio Celso redactó una enciclopedia en 26 libros, De Artibus, que cubría materias de Agricultura, Guerra, Retórica, Filosofía, Derecho y Medicina, si bien fue este último dominio el más particularmente desarrollado, precisamente la única sección de la obra que ha llegado hasta nosotros, al menos en parte.

Posterior y una de las primeras obras enciclopédicas que han sobrevivido a los tiempos modernos es la Naturalis Historia de Plinio el Viejo, escritor romano del siglo I d. C. Compiló una obra de 37 capítulos que abarcan la historia natural del arte y la arquitectura, la medicina, la geografía, la geología y todos los aspectos del mundo que le rodeaba. Declaró en su prólogo que había compilado veinte mil hechos a partir de dos mil títulos de doscientos autores distintos, y agregó que otros muchos provenían de su propia experiencia. El trabajo fue publicado alrededor de 77 a 79 d. C.,5 pero probablemente nunca terminó de corregir la obra antes de que falleciera investigando la erupción del Vesubio en 79 d. C.

Las enciclopedias virtuales Captura de pantalla de Wikipedia en idioma checo. Wikipedia es la enciclopedia más consultada de Internet,7 8 9 la cual permite la publicación a través de la red. Véase también: Tecnología de la información

El primer sitio web enciclopédico fue Interpedia, creado en octubre de 1993 por Rick Gates.10 Las enciclopedias electrónicas revisadas por expertos en español más extensas son: Enciclonet,11 de la editorial Micronet, en edición continua, y su versión en DVD-ROM: Enciclopedia Universal Micronet, publicada en Madrid desde 1995, actualmente en su 23.ª edición, con más de 185 000 artículos.12

Otros sitios web enciclopédicos son Knol de Google y la Stanford Encyclopedia of Philosophy. Un elemento crítico en la evolución de las enciclopedias virtuales fue la inclusión de contenido abierto, iniciada por GN Upedia? y continuada por su bifurcación Nupedia bajo la empresa Bomis. Tiempo después, se desarrollaron las ediciones wiki con Wikipedia y Wikia.

Adicionalmente, se elaboró software con contenido enciclopédico, y ejemplos de ello son la Microsoft Encarta y la versión suite de la Enciclopedia Británica.

Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Enciclopedia&oldid=99768535»


Mis sitios nuevos:
Emprendedores
Politica de Privacidad