El Odio

El Odio

En forma más simple se puede definir el odio como la antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea. Proviene del latín “odium”.

El odio es un sentimiento negativo, de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, situación o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir aquello que se odia.

El odio proviene exactamente de la misma fuente que el amor y forma parte de la humanidad desde sus mas primitivos inicios. El odio, como el amor, no es malo “per se”; es una herramienta.

El odio se puede basar en el miedo a su objetivo, ya sea justificado o no, o más allá de las consecuencias negativas de relacionarse con él. El odio se describe con frecuencia como lo contrario del amor o la amistad; otros, como Elie Wiesel, consideran a la indiferencia como lo opuesto al amor. El odio puede generar aversión, sentimientos de destrucción, destrucción del equilibrio armónico y ocasionalmente autodestrucción, aunque la mayoría de las personas puede odiar eventualmente a algo o alguien y no necesariamente experimentar estos efectos.

El odio no es necesariamente irracional o inusual. Es razonable odiar a gente u organizaciones que amenazan la existencia o hacen sufrir, o cuya supervivencia se opone a la propia. La gente suele odiar a lo que se opone a su salud y bienestar. Entre las cosas odiosas para mucha gente están el capitalismo, el socialismo, el nazismo, el comunismo, la guerra, la esclavitud, las religiones, el genocidio e incluso el propio odio.

Suele hablarse de forma coloquial de “odio” para referirse a cosas que, simplemente, no gustan, como un estilo arquitectónico, una clase de gente, un clima, una mala película, el trabajo propio, o algún tipo de comida. Aunque no sepamos lo que el odio significa, muchos odian sin saber lo que sienten, pero, sin embargo, sienten que este estado es bueno o placentero.

También suele usarse para describir sentimientos de odio o prejuicios hacia un determinado grupo de gente, como el racismo, o para prejuicios religiosos intensos. Los crímenes de odio son los crímenes cometidos por odio en este sentido. A veces la gente, cuando alguien de un grupo religioso o étnico distinto les hace daño, llega a odiar a todo ese grupo. Esto no es considerado aceptable socialmente, ya que la cultura actual rechaza el castigo colectivo e insiste en que las personas sean tratadas como individuos, y no como miembros de un grupo.

El odio es con frecuencia el preludio de la violencia. Antes de la guerra, suele ser útil enseñar a la población a odiar a otra nación o régimen político. Es común inculcar en los soldados, el odio hacia el enemigo hasta lograr trastocar las realidades del objeto del odio, deformando sus debilidades, sus amenazas y su realidad objetiva.

En el nazismo, por ejemplo se buscó aumentar el odio que la sociedad alemana ya tenía hacia el judío y eso llevó a una matanza de enormes proporciones. Odiamos lo que no podemos amar, tener o controlar, es una frase recurrente en los intelectuales.

El odio sigue siendo el principal motivo tras conflictos armados como la guerra y el terrorismo. No es fácil saber cuándo el odio tiene una base lógica y cuándo el odio se ha convertido en algo orgánico contraproducente que se autoperpetúa.

Por último debemos decir que el odio es un sentimiento tan válido como cualquier otro que pueda expresar el ser humano, y que toda persona lo experimenta en algún momento.

Autor: http://es.wikipedia.org/wiki/Odio


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