La Paz Y El Pacifismo Noberto Bobbio

La Paz Y El Pacifismo Noberto Bobbio

Paz

Paz (del latín pax), definida en sentido positivo, es un estado a nivel social o personal, en el cual se encuentran en equilibrio y estabilidad las partes de una unidad. También se refiere a la tranquilidad mental de una persona o sociedad; definida en sentido negativo, es la ausencia de inquietud, violencia o guerra.

En el plano colectivo, «paz» es lo contrario de la guerra estado interior (identificable con los conceptos griegos de ataraxia y sofrosine) exento de sentimientos negativos (ira, odio). Ese estado interior positivo es deseado tanto para uno mismo como para los demás, hasta el punto de convertirse en un propósito o meta de vida. También está en el origen etimológico de los saludos: shalom en hebreo y salam en árabe significan «paz» o «la paz esté contigo o con vosotros», y también se emplean como despedida, significando entonces ve en paz o id en paz; en cambio, salve, el saludo latino, es un deseo de salud, concepto también muy relacionado. El saludo de paz o beso de la paz es una parte de la misa en que los asistentes «se dan la paz».

En el Derecho internacional, el estado de paz es aquel en el que los conflictos internacionales se resuelven de forma no violenta; y particularmente se denomina «paz» al convenio o tratado (tratado de paz) que pone fin a la guerra. Existe una rama del estudio de las Relaciones Internacionales denominada «irenología» o «estudios de la paz y los conflictos».

Puede hablarse de una paz social como consenso: el entendimiento tácito para el mantenimiento de unas buenas relaciones, mutuamente beneficiosas, entre los individuos; y a distintos niveles, el consenso entre distintos grupos, clases o estamentos sociales dentro de una sociedad.

La antropología tradicional (ya desfasada) consideraba que únicamente el estado civilizado de la evolución cultural consideraba a la paz de una forma positiva, y que los estados de salvajismo y barbarie suponían una preferencia cultural por la guerra, considerando una forma honrosa de vida saquear a otros pueblos, y exaltando las virtudes guerreras; en casos extremos, ritualizando la antropofagia. De esa manera se describían las costumbres de algunos pueblos llamados primitivos (justificándose así su colonización), así como se mantenía la memoria historiográfica de algunos pueblos históricos (como los vikingos o los hunos), y de algunas épocas históricas consideradas «oscuras», como la Alta Edad Media. De forma opuesta, se diseñó el mito del «buen salvaje», que en ausencia de desarrollo cultural, mostraría una total ausencia de violencia.

Conceptos de paz para diversos autores

En el I Ching, lo opuesto a la paz es el estancamiento. Simbólicamente, esto indica que la paz no es un absoluto, sino una búsqueda permanente. Y además, indica que el conflicto no es lo opuesto a la paz. Conviene en un trámite hacia la paz, transformar el conflicto, no suprimirlo. Las gestiones no-violentas encarnan este trámite de transformación pacífica del conflicto.

Kant escribió el tratado Sobre la paz perpetua.

A. J. Muste (1885–1967) dijo: «No hay un camino hacia la paz, la paz es camino».1

Martin Luther King escribió en su Carta de Birmingham, escrita en prisión: «la verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de justicia».2

Benito Juárez, presidente mexicano, dijo «el respeto al derecho ajeno es la paz».

Véanse citas célebres en Wiquote (enlaces externos).

La noción de paz en la Biblia

El Antiguo Testamento cuando usa la expresión shalom («paz» en hebreo), especialmente en los saludos, se refiere a un bienestar material y de espíritu: «La paz esté contigo» o «con vosotros» (cf. Gn 29, 6) y en este sentido no se opone a la guerra.3 Tal paz solo puede venir de Dios mismo que quiere darla en compensación por la fidelidad de su pueblo a la Alianza aún cuando la paz en su sentido más pleno se espera para los tiempos del Mesías que es llamado Príncipe de la paz (cf. Is 9, 6) que además viene a pregonarla incluso a quienes no pertenezcan al pueblo escogido (cf. Zc 9, 6, Sal 72, 7).

En el Nuevo Testamento la expresión ειρενη eirenē («paz» en griego) mantiene el sentido dado en el Antiguo Testamento, pero también se ve influido por el contexto helénico de la palabra, que implica una ausencia de enemigos o contrariedades:

soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu por el vínculo de la paz

Ef 4 2–3

Sin embargo, es por la unión con Cristo y la reconciliación que Él ha obtenido que se puede hablar de verdadera paz entre todos sean estos judíos o gentiles (cf. Rm 5, 1–5, Ef 2, 14–22). Es generalmente definida, en sentido positivo, como un estado de tranquilidad o quietud, y en sentido opuesto como ausencia de inquietud, violencia o guerra.

La palabra «paz» en la Biblia tiene muchos significados. Según se enumeran en The New International Dictionary of New Testament Theology («El nuevo diccionario internacional de la teología del Nuevo Testamento»), algunos son: «Por todo el Antiguo Testamento, [shalom] (paz) abarca bienestar en el sentido más amplio de la palabra (Jue. 19:20); prosperidad (Sal. 73:3), hasta con relación a los impíos; salud corporal (Isa. 57:18[, 19]; Sal. 38:3); contentamiento […] (Gén. 15:15, etc.); buenas relaciones entre las naciones y entre los hombres ([…] Jue. 4:17; 1 Cró. 12:17, 18); salvación ([…] Jer. 29:11; cf. Jer. 14:13)».

Por su parte Jesús da un sentido místico a la paz en el Nuevo Testamento, afirmando que Él mismo es poseedor de ella y puede darla a sus discípulos (Jn 14:27). Esta paz es de una naturaleza diferente a la ofrecida por el mundo (bienes materiales, prosperidad, salud, etc) y solo podría ser obtenida por medio de la fe y la obediencia en Él. Esta versión de una paz divina y sobrenatural parece ser afirmada por Pablo de Tarso en una de sus cartas (Flp 4:7), pues escribe en ella que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento y por lo tanto se entiende que está fuera de la lógica humana.

La paz interior

La Iglesia católica sostiene que la falta de paz en el mundo, proviene de la falta de paz en el interior del hombre:

En realidad de verdad, los desequilibrios que fatigan al mundo moderno están conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus raíces en el corazón humano. Son muchos los elementos que se combaten en el propio interior del hombre. A fuera de criatura, el hombre experimenta múltiples limitaciones; se siente, sin embargo, ilimitado en sus deseos y llamado a una vida superior. Atraído por muchas solicitaciones, tiene que elegir y que renunciar. Más aún, como enfermo y pecador, no raramente hace lo que no quiere y deja de hacer lo que querría llevar a cabo. Por ello siente en sí mismo la división, que tantas y tan graves discordias provoca en la sociedad.4

Y afirman también que el contacto con Dios será lo que traiga consigo la paz del alma:

La comunión con Dios es manantial de serenidad, de alegría, de tranquilidad, es como entrar en un oasis de luz y de amor” 5

Para alcanzar esa comunión postulan muchos modos entre los cuales se encuentra el discernimiento de espíritu enseñado por varios autores pero sistematizado de manera singular por Ignacio de Loyola en sus Ejercicios Espirituales.

Incluso postulan que el demonio busca quitar la paz al hombre y que ella es signo de las cosas que vienen de Dios.

Pax romana

Pax romana («paz romana») fue la situación de relativa paz conseguida en la cuenca del Mediterráneo durante el Alto Imperio romano (siglos I y II después de Cristo), y se han aplicado distintas paráfrasis de esa expresión (Pax mongolica, Pax hispanica, Pax Britannica, Pax Americana) a las situaciones históricas en que una potencia militar ejerce su hegemonía.

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Norberto Bobbio

Norberto Bobbio (Turín, Italia, 18 de octubre de 1909–9 de enero de 2004) fue un jurista, filósofo y politólogo italiano.

Vida

Hijo de Luigi Bobbio, cirujano en el Ospedale S. Giovanni de Turín, y de Rosa Caviglia, perteneció a una acomodada familia filofascista. En 1927 organizó la sección de la Avanguardia Giovanile Fascista en el liceo Massimo d’Azeglio en el que estudiaba y, al año siguiente, cuando comenzó sus estudios universitarios, se afilió al Partido Nacional Fascista y a los Grupos Universitarios Fascistas.1 Tras graduarse en Derecho y Filosofía en la Universidad de su ciudad natal, fue profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad de Camerino desde 1935 hasta 1938, en Siena desde 1938 hasta 1940, y en Padua desde 1940 hasta 1948, volviendo por último a ejercer la docencia en Turín hasta 1979, fecha en la que fue nombrado profesor emérito de Filosofía Política. En 1943 se casó con Valeria Cova, de la que tuvo tres hijos: Luigi, Andrea y Marco2 . Perteneció a la Accademia Nazionale dei Lincei y fue miembro correspondiente de la Academia Británica desde 1966.

En 1935 fue arrestado por el régimen por primera vez, junto con sus amigos del grupo antifascista Giustizia e Libertà. Entre 1942 y 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, fue encarcelado debido a su pertenencia a la resistencia italiana.

Fue nombrado senador vitalicio de Italia siendo Presidente de la República Sandro Pertini. Fue Doctor honoris causa por las Universidades de París, Buenos Aires, Complutense de Madrid, Bolonia, Chambéry y Carlos III de Madrid. Actividad política

Bobbio ha sido llamado un socialista liberal en la tradición de Piero Gobetti y Carlo Rosselli. Participó desde 1942 en el Movimento Liberalsocialista creado por Aldo Capitini y Guido Calogero. En octubre de 1942 se afilió al clandestino Partito d’Azione, por el que llegaría a ser candidato en las elecciones a la Asamblea constituyente italiana de 1946.3 Durante este período Bobbio fue también influido -debido a sus estudios de leyes y economía- tanto por Hans Kelsen como Vilfredo Pareto.

En 1943 Bobbio ingresó a la resistencia antifascista, integrándose en el movimiento Giustizia e Libertà -de inspiración social demócrata- debido a lo cual -en diciembre del mismo- fue encarcelado.

Después de la guerra, y por mucho tiempo, Bobbio se alejó de la política activa, especialmente después de un fracasado intento de ocupar un escaño en el congreso italiano, a pesar de lo cual continuó participando en diferentes actividades de carácter cultural.

En 1967 Bobbio participa en la asamblea constituyente del Partido Socialista Unitario. Sus aportaciones mayores a la vida política han tenido lugar en el ámbito ideológico y programático, especialmente su actividad académica en la Universidad de Turín -en la cual llegó a ser fundador de la cátedra de Economía política y decano de la Facultad de Ciencias políticas. Por sus trabajos en estas áreas llegó a ser miembro de la Accademia Nazionale dei Lincei y la Academia Británica. Adicionalmente fue nombrado (en 1979) Profesor Emérito de la Universidad de Turin y Senador por Vida (1984)

Como senador, Bobbio se registró como independiente en el grupo socialista. En 1996 se inscribió en el Partido Demócratas de Izquierda.

Esta situación coincidió con un período particularmente inestable y confuso en la vida política italiana, que culminó con el secuestro y muerte de Aldo Moro por las Brigadas Rojas, (1978), el escándalo de la logia Propaganda Due (1981); El asesinato del jefe de los Carabinieri, el general Carlo Alberto Dalla Chiesa por la Mafia (1982) y finalmente el colapso y disolución de la Democrazia Cristiana (1991–1994) (ver también: Manos Limpias (Italia))

Durante este período Bobbio se mostró como un firme partidario del principio de legalidad, la limitación y separación de poderes y, al mismo tiempo, como socialista, se opuso a lo que percibía como la tendencia autoritaria y antidemocrática de la mayoría de los partidos comunistas. Estuvo a favor del compromiso histórico italiano, del reencuentro entre el socialismo y la democracia y de una política por la paz, tanto interna como internacionalmente.

Posteriormente, llegó a ser un duro crítico de Silvio Berlusconi.

Por todo lo anterior Bobbio es percibido como el filósofo de “La democracia en el mundo contemporáneo”,4 5 entendida como la búsqueda crítica de consensos. Según su opinión, son esenciales una participación colectiva y no coercitiva en las decisiones comunes, la alternancia no violenta de los partidos y sectores sociales en el poder, etc. (ver, particularmente: Bobbio: L’età dei diritti-El tiempo de los derechos;1990). Pensamiento

Tanto en sus enseñanzas como en sus muchas obras, tales como Politica e cultura (Política y cultura, 1955), Da Hobbes a Marx (De Hobbes a Marx, 1965) y Quale socialismo? (¿Qué socialismo?, 1976), Bobbio ha analizado las ventajas y desventajas del liberalismo y del socialismo, tratando de mostrar que quienes defienden ambas ideologías basan sus actividades en el respeto al orden constitucional y en el rechazo a los métodos antidemocráticos, incluyendo, como es obvio, el análisis y la crítica a la corrupción que ha caracterizado la vida política italiana de los últimos años y el terrorismo al que se opuso con energía durante las décadas de los años 1960 y 1970.

En los años cincuenta, Bobbio dedica diversos escritos a la defensa de la teoría pura del derecho de Hans Kelsen contra las críticas de iusnaturalistas y marxistas. En esa época, Bobbio concibe el ordenamiento jurídico desde un punto de vista estructural inspirado en el positivismo jurídico del autor austriaco citado. Bobbio es uno de los principales exponentes del socialismo liberal.

En filosofía, su pensamiento experimentó cambios determinantes, pasando de una posición inicialmente cercana a los planteamientos de la fenomenología y del existencialismo (que se puede datar entre 1934 a 1944) a una toma de postura cercana al empirismo lógico y la filosofía analítica. Abandonará la fenomenología pues aprecia en ella una suerte de teorización de la doctrina de la “doble verdad” y por ello un retorno a la vieja metafísica. También abandonará el existencialismo, denunciándolo por antipersonalista y apolítico.

Llamado por muchos el «filósofo de la democracia», en materia política Bobbio tendió siempre a la defensa de tres ideales autoimplicativos y que él mismo reconoció expresamente: democracia, derechos del hombre y paz; así lo citaba ya en las páginas VII a VIII de la introducción a L’età dei diritti:

Diritti de l’uomo, democrazia e pace sono tre momenti necessari dello stesso movimento storico: senza diritti de l’uomo riconosciuti e protetti non c’è democrazia; senza democrazia non ci sono le condizioni minime per la soluzione pacifica dei conflitti. Con altre parole, la democrazia è la società dei cittadini, e i sudditi diventano cittadini quando vengono loro riconosciuti alcuni diritti fondamentali; ci sarà pace stabile, una pace che non ha la guerra come alternativa, solo quando vi saranno cittadini non piú soltanto di questo o quello stato, ma del mondo.

Derechos del hombre, democracia y paz son tres momentos necesarios del mismo movimiento histórico: sin derechos del hombre reconocidos y protegidos no hay democracia; sin democracia no se dan las condiciones mínimas para la solución pacífica de los conflictos. En otras palabras, la democracia es la sociedad de los ciudadanos, y los súbditos se convierten en ciudadanos cuando les son reconocidos algunos derechos fundamentales; habrá paz estable, una paz que no tenga la guerra como alternativa, solamente cuando seamos ciudadanos no de este o aquel Estado, sino del mundo.

Teoria generale della politica, p. LVIII.

Obras

Política y cultura (1955)

Italia civilizada. Retratros y testimonios (1964)

De Hobbes a Marx (1965)

¿Qué socialismo? (1976)

Norberto Bobbio: El filósofo y la Política. Antología, editorial Fondo de Cultura Económica, México, 1996 1a. Edición. Estudio preeliminar y compilación de los textos hecha por José Fernández Santillán.

Ni con Marx ni contra Marx

El futuro de la democracia (1984)

Estado, gobierno y sociedad: por una Teoría General de la Política (1985)

Derecha e izquierda (1994, segunda edición 1995). Traducción castellana de Alessandra Picone, Taurus, Madrid, 1998.

Liberalismo e Democrazia Simonelli Editore (2006)

Teoría general del Derecho (1958 y 1960). Traducción castellana de Eduardo Rozo Acuña, Debate, Madrid, 1991

El problema de la guerra y las vías de la paz

El problema del positivismo jurídico. Traducción castellana de Ernesto Garzón Valdés, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Argentina, 1965 (reedición mexicana en Fontamara, México, 1991).

Igualdad y libertad

El tiempo de los derechos

Las ideologías y el poder en crisis: pluralismo, democracia, socialismo, comunismo, tercera vía y tercera fuerza

La duda y la elección. Intelectuales y poder en la sociedad contemporánea

Elogio de la templanza

La izquierda en la era del karaoke

El tercero ausente

De senectute y otros escritos biográficos (1996)

Autobiografía (1997)

Perfil ideológico del siglo XX en Italia, Turín, (1960)

Derecha e izquierda (1994)

Diálogo en torno a la República, Bari, (2001)

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