Partidos Politicos

Partidos Politicos

Partido político

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Un partido político es una entidad de interés público con el fin de promover la participación de los ciudadanos en la vida democrática y contribuir a la integración de la representación nacional; los individuos que la conforman comparten intereses, visiones de la realidad, principios, valores, proyectos y objetivos comunes, parte de una forma u otra para alcanzar el control del gobierno o parte de él, así llevar a la práctica esos claros objetivos.1 Es el encargado de presentar candidatos para ocupar los diferentes cargos políticos y para eso, moviliza el apoyo electoral. También contribuye a organizar y orientar la labor legislativa, y articula y agrega nuevos intereses y preferencias de los ciudadanos.2 Es esencial para contribuir a estructurar el apoyo político a determinados programas, intereses socio-económicos y valores. También interpreta y defiende las preferencias de los ciudadanos, forma gobiernos, y establece acuerdos políticos en el ámbito legislativo.3

El concepto de partido político ha sido definido de diferentes maneras según el momento histórico y la específica realidad sociocultural. Stefano Bertolini lo define como “un grupo de individuos que participan en elecciones competitivas con el fin de hacer acceder a sus candidatos a los cargos públicos representativos”, y por su parte Ramón Cotarelo lo define como “toda asociación voluntaria perdurable en el tiempo dotada de un programa de gobierno de la sociedad en su conjunto, que canaliza determinados intereses, y que aspira a ejercer el poder político o a participar en él mediante su presentación reiterada en los procesos electorales”.

Diferentes facciones políticas que han luchado por el poder han existido desde siempre. Algunos ejemplos históricos que muestran un cierto protopartidismo serían los optimates y populares en el Senado Romano, los güelfos y gibelinos durante la Edad Media o los jacobinos y los girondinos en la Francia revolucionaria. Sin embargo, el moderno partido político como lo entendemos ahora surge en el siglo XIX en el Parlamento de Gran Bretaña con la organización estructural de los Tories y los Whigs en el Partido Conservador y Liberal respectivamente.

Desde un enfoque institucional Maurice Duverger diferencia entre:

Partidos de creación interna (partidos de cuadros): nacen en el seno del Parlamento. En un principio se presentaron como facciones que se disputaban el poder, por ejemplo los Tories (conservadores) y los Whigs (liberales) en Inglaterra, especialmente durante el siglo XIX. Tenían una connotación negativa, se creía que actuaban en desmedro del bien común persiguiendo intereses egoístas. Pero con el tiempo se tornó evidente la imposibilidad de mantener una relación directa entre el pueblo y sus representantes. Para responder a las nuevas demandas sociales, se requiere una mayor organización, y entonces se pasa de un escenario de inorganicidad a otro crecientemente orgánico.

Partidos de creación externa (partidos de masas): surgen a partir de la lucha por la extensión de los derechos políticos entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Aparecen estrechamente vinculados con grupos que realizaban sus actividades fuera del Parlamento, como los sindicatos, entidades religiosas y periódicos. Por ejemplo, el Partido Laborista británico. Los partidos de masas resolvían los problemas de financiación que requiere el funcionamiento de un partido mediante el reclutamiento masivo de afiliados. Su organización solía ser una estructura piramidal jerárquica: la base estaba formada por los militantes y la cúspide por la élite dirigente del partido. A cambio de los recursos aportados por los militantes, las élites dirigentes se comprometían a defender los intereses de sus afiliados, razón por la que a diferencia de los partidos de cuadros presentaban una ideología muy claramente definida.

Estos dos modelos de partido quedaron obsoletos por la evolución que sufrieron las democracias durante el siglo XX. Otto Kirchheimer y otros autores propusieron nuevas formas de partidos cuya organización interna difería substancialmente de las dos anteriores:

Partidos multicompresivos (“Catch-all”): es una innovación introducida por Kircheimer. Durante la segunda mitad del siglo XX, el crecimiento económico y el desarrollo del estado del bienestar supusieron una mejora en las condiciones generales de la población, y difuminaron la distinción entre masas obreras y élites, surgiendo una clase social heterogénea de límites difusos, la clase media. Por esa razón progresivamente se hizo más difícil que partidos socialdemocrátas tradicionales, tuvieran un apoyo tan amplio como anteriormente. Eso hizo surgir organizaciones con estrategias interclasistas, cuyo mensaje político se dirigía a grupos más amplios. Al mismo tiempo, la aparición de medios de comunicación de masas favoreció que muchos partidos pasaran de una organización burocrática que movilizaba electorados a una estructura más flexible que recurría a los medios para la difusión de ideas. Estos partidos dejaron de ser partidos defensivos con una ideología compacta, para ser organizaciones con una estrategia ofensiva de captura masiva de votos vía mensajes en los medios de comunicación, lo cual sin duda influyó en una pérdida de carga ideológica.

Partidos “cártel”: al dejar muchos partidos de tener un grupo social de referencia bien definido, renunciaron a la lealtad de recursos y a buen número de presupuestos ideológicos. Como alternativa de financiación, muchas estructuras partidarias pasaron a depender de recursos públicos. Esta fuente llevó a los partidos a funcionar como cárteles que impedían o trataban de impedir el acceso a dicho recurso por parte de competidores, razón por la que se los describe con el término “cartel” tomado de los economistas de la competencia imperfecta. En un sistema dominado por partidos de tipo “cártel”, los partidos mayoritarios forman una clase política homogénea que impide la competencia de nuevas formaciones, lo cual maximiza su financiación y los beneficios para sus miembros. Estos partidos usan su posición hegemónica para reservarse la mayor parte de las ayudas públicas (sean subvenciones o prerrogativas de cualquier naturaleza, como ser espacios gratuitos en los multimedios de difusión), buscando excluir a partidos minoritarios. Este tipo de estructuras favorecen el bipartidismo, y tienden a reducir el número de partidos con representación parlamentaria.

Comparación entre los modelos de partido Partido de cuadros Partido de masas Partido

multicomprensivo Partido cártel

Período

hegemónico Siglo XIX 1880–1960 1945- 1970-

Tipo de sufragio Sufragio censitario Sufragio extendido /

Sufragio universal Sufragio universal Sufragio universal

Objetivos Distribuir privilegios Reformar/cambiar la sociedad

(alta carga ideológica) Mejoras sociales

(sin cambios estructurales) Política como profesión

(políticos gestores)

Dinámica de competición

electoral Gestionada y controlada Movilización del

electorado Lucha partidaria

por el electorado común Coordinada entre

partidos dominantes

Tipo de militancia Escasa y elitista Masiva, homogénea

y activa En declive, heterogénea

y más pasiva Escasa, sin funciones

relevantes

Fuente de recursos Contactos personales

del candidato Cuotas y contribuciones

de militantes Contribuciones de

diversas fuentes Subvenciones estatales

Teórico del modelo Maurice Duverger Maurice Duverger Otto Kirchheimer Richard Katz

Peter Mair

En cambio desde un enfoque sociológico o genérico adquieren relevancia ciertas divisiones sociales estructurales acaecidas durante el proceso de formación de los Estados nacionales y de la economía moderna. Se destacan dentro de esta corriente Seymour Lipset y Stein Rokkan, quienes desarrollan la teoría de los clivajes históricos. Se refieren a cuatro fisuras importantes:

Conflictos entre países centrales y periféricos: diversas poblaciones se resisten a las imposiciones lingüísticas, religiosas o políticas de las grandes potencias colonizadoras. Surgimiento de partidos regionales que reivindican la identidad cultural de ciertos grupos.

Problemas en la relación entre Iglesia y Estado: se disputan el control de la educación y el ordenamiento de las demandas sociales. Formación de partidos confesionales y laicos.

Diferencias entre el campo y la ciudad: emergen partidos urbanos y agrarios.

Tensiones entre capitalistas y trabajadores: la defensa de la propiedad y la libre empresa se enfrenta a los reclamos de los sindicatos. Nacen los partidos socialistas y los movimientos obreros. Se consolida la distinción entre partidos de derecha y de izquierda.

Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Partido_político&oldid=97996571»


Mis sitios nuevos:
Emprendedores
Politica de Privacidad